UNA
IMAGEN, MIL PALABRAS
He elegido esta
imagen, porque es lo primero que me vino a la cabeza cuando leí las
instrucciones de la actividad. Estuve pensando si cambiarla, pero
finalmente decidí no hacerlo. Llevo tiempo
dándole vueltas a la idea de que parece cierto que cuando hablas una
lengua, sin ni siquiera darte cuenta, perteneces a una comunidad que
comparte tu mismo sistema lingüístico (o uno de tus sistemas) para
comunicarse, y por ello también, una misma forma de pensamiento.
En relación con la
enseñanza de segundas lenguas, lo que quería expresar con esta
imagen es la idea de que los idiomas, aunque formalmente sean
diferentes y de alguna forma influyan en la manera en la que
construyes el pensamiento, la idea o realidad que se quiere expresar
es la misma. Lo que cambia es el medio, la manera de expresarlo, lo
cual también está influenciado por los aspectos formales de la gramática, y la sensibilidad de esa comunidad sobre el tema que se esté
tratando.
Aunque al principio
pensé que sería una imagen algo complicada, en general creo que se
ha comprendido perfectamente la idea que quería representar. Algunos comentarios me han hecho
reflexionar más sobre el tema, han complementado o enriquecido mi idea principal. Aspectos que no había tenido en cuenta, como pueden ser el mutuo aprendizaje (enseñar-aprender), el papel del profesor y del alumno, o la utilización de diferentes metodologías.
PUNTO
DE PARTIDA
SOBRE
LAS REPRESENTACIONES Y CREENCIAS INICIALES:
Vengo de una ciudad fronteriza
llamada Irún. Con el tiempo, me he ido dando cuenta de lo afortunada
que he sido al haber vivido aquí, ya que se trata de un crisol de
culturas en el que conviven diferentes países (Francia y España),
diferentes comunidades (País Vasco y Navarra), diferentes culturas,
y, por supuesto, sus diferentes idiomas y dialectos (tanto en
francés, en español como en euskera).
Esto me proporciona la posibilidad
de convivir con diferentes maneras de hablar, de vivir y de entender
lo que nos rodea. Sin embargo, no ha sido solo esto lo que me ha
llevado al punto en el que estoy, he tenido además la oportunidad de
criarme en un ambiente multilingüe. A pesar de que mi familia es
castellanoparlante, yo cursé mis estudios hasta el bachillerato
íntegramente en euskera, pero recibía a la vez clases de
castelllano, inglés y francés. También, por motivos familiares,
tuve contacto a una edad temprana con lenguas como el francés con mi
tía (Licenciada en Filología Francesa), y con el gallego durante
mis vacaciones.
Todo esta mezcla y mi curiosidad
innata hicieron que tuviera bastante facilidad a la hora de deducir
cosas rápidamente; veía clarísimos aspectos como la etimología o
la semántica de distintas lenguas pertenecientes a la misma familia
(español, francés, gallego). La mezcla de estas tres hace que, por
ejemplo, no me cueste tanto aprender italiano.
Por todo esto, y creo que también
debido a ciertas aptitudes innatas y curiosidad por los idiomas,
decidí estudiar Traducción e Interpretación, ya que creo que aúna
todas las necesidades y propósitos que tengo en la vida. Creo que no
me equivoqué, ya que cada día estoy más feliz y convencida con lo
que decidí estudiar. Además, durante toda mi vida estudiantil he
continuado con el aprendizaje de diferentes lenguas como inglés y
euskera (para la obtención de títulos), y francés y alemán (para
la mejora).
No obstante, lo que me llevo a
hacer este máster fue un curso teórico del Instituto Cervantes que
se realizó junto con la UPV/EHU. Me hizo ser consciente de mis
conocimientos y desconocimientos sobre español como lengua, pero
también sobre los conocimientos que carecía sobre la didáctica de
segundas lenguas.
Actualmente concibo la enseñanza
de ELE/LE como una manera no solo de ganarme la vida aquí o en el
extranjero, sino una manera de poder mostrar al mundo nuestro idioma,
nuestras diferentes culturas vinculadas al idioma, y sobre todo,
nuestra manera de entender el mundo y de representarlo mediante
palabras. Ahora mismo, es lo que necesito hacer y creo que este
proceso de enseñanza-aprendizaje me puede aportar muchas cosas,
tanto a nivel profesional (profesora y traductora/intérprete) como
personal (abertura de mente, aprendizaje de nuevas culturas,
interpretaciones, etc.). Pienso que la enseñanza en general es el camino para romper barreras, pero la enseñanza de lenguas es, sin duda, la mejor herramienta para romperlas mediante el diálogo y la mutua comprensión.
Creo que tanto los profesores como
los alumnos tienen que intentar aportar. No obstante, el profesor ha
de guiar a los alumnos en el aprendizaje, con trabajo y reflexión,
pero no creo que deba ser el protagonista. Pienso que debería ser un
mutuo aprendizaje, de lenguas, de culturas, un intercambio al fin y
al cabo. Para ello es necesario tener la mente abierta, estar
dispuesto a desaprender, a aprender, a complementar ideas y puntos de
vista, a debatir desde el respeto para conocer diferentes realidades,
etc.
SOBRE
LAS NECESIDADES DE FORMACIÓN:
Mi experiencia en la enseñanza de
ELE/LE se basa exclusivamente en la enseñanza de inglés a niños
desde 3 a 16 años de edad. Está experiencia comenzó de manera
independiente, y luego fui adquiriendo más experiencia y formación
tanto en centro educativos públicos como privados, y en academias de
inglés. Sin embargo, a pesar de la experiencia que se va
adquiriendo, me decidí a hacer este máster, porque sentía que me
faltaban herramientas de didáctica para poder realizar mi trabajo
correctamente.
Espero que este máster me pueda
aportar las herramientas necesarias para poder crear una buena clase,
no solo desde un punto lingüístico, sino también herramientas para
la creación de contenidos, para tener una actitud crítica frente a
los ejercicios que pueda encontrar, y para saber aprovechar el
espacio y los elementos/situaciones que puedan surgir durante la
duración de las clases.
SOBRE
LAS EXPECTATIVAS DE FORMACIÓN:
Como he dicho ya, espero que este
máster me ayude a convertirme en una profesional más completa para
poder aportar más y mejor a un nivel global. En este momento de mi
vida, siento la necesidad y las ganas de viajar, de enriquecerme para
abrirme al mundo y comprenderlo mejor. Es por este motivo que decidí
hacer este máster en modalidad online; no quería ataduras que me
frenasen.
Además,
otro motivo para hacerlo fue el prestigio de esta Universidad, y la
oficialidad del máster. Esto me parecía algo esencial para trabajar
en el extranjero, uno de mis objetivos.
Y, por último, este máster es una
mezcla entre reto y entrenamiento para mi esperado futuro como
traductora/intérprete. Es decir, debido a la dificultad de vivir de
la traducción/interpretación únicamente, creí esencial entrenarme
y aprender a organizarme para compaginar mis dos pasiones y poder
vivir de ello. Pienso incluso que este entrenamiento puede ayudarme
en otro tipo de empleos no relacionados directamente con los idiomas.
Nunca se sabe, hay que estar preparado para el cambio.
No obstante, mis objetivos
principales (algo ambiciosos también) serían trabajar en un
Instituto Cervantes, o en alguna institución pública o privada, y
al mismo tiempo poder trabajar como traductora/intérprete de manera
autónoma o asociada a alguna empresa.
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